Entrenar el ojo crítico y pulir la capacidad de creación psíquica.
Vas a revisar una serie de prototipos de Servus. Algunos tienen fallas; uno o dos están bien resueltos. El trabajo del grupo es detectar qué ajustarían para que cada uno sea más claro, liviano y potente.
La intención no es determinar si un Servus funcionaría o no, sino entrenar el ojo para observar un diseño y detectar oportunidades de optimización. Un Servus más poderoso no es el que tiene más funciones, sino el que posee mayor claridad, coherencia y precisión.
A continuación van a ver una serie de prototipos variados de Servus. Algunos tienen fallas evidentes, otros sutiles, y uno o dos están bien resueltos.
El objetivo es que, en grupo, identifiquen juntos cómo mejorar y optimizar cada prototipo: detectar los puntos débiles y proponer los ajustes que lo vuelvan más claro, liviano y potente.
Al observar todos los prototipos aparece un patrón claro. La mayoría de las oportunidades de mejora surgen cuando:
La verdadera potencia de un Servus no surge de agregar más funciones. Surge de aumentar la precisión.